Viajes en pareja: Turquía

Turquía: Viajes en pareja

Turquia se ha posicionado los últimos diez años en el en el top ten de los países más elegidos por el turismo mundial. Con un legado histórico de miles de años y una mixtura cultural muy interesante, le otorgan al país un plus al atractivo de la belleza de sus paisajes.

Gran parte de su atractivo yace en sus sitios arqueológicos, un legado de confusas sucesiones de estados (Hitita, Urartiano, frigio, griego, helenístico, romano, bizantino, armenio), que tuvieron influencia aquí antes del siglo XII. Decididamente las parejas que tengan curiosidad por la historia aquí encontrarán un sinfín de posibilidades. Una enorme cantidad de ruinas griegas y romanas están repartidas en toda su geografía, abiertas al turismo y en buen estado de conservación.

Estambul conserva rastros del imperio bizantino y otomano al haberse constituido como  capital de ambos en diferentes períodos.  Uno de los testigos de ambos imperios es la Santa Sofia. Una obra maestra romana del siglo VI, originalmente una basílica, que más tarde fue convertida en mezquita por los conquistadores otomanos en el siglo XV. Actualmente es un museo donde se exponen para el turismo una serie de frescos cristianos, que perfectamente contrasta con la influencia musulmana del interior del edificio.

Otra de las joyas históricas en Estambul es La Mezquita azul. La misma representó al momento de su construcción en el siglo XVI, la mezquita suprema del imperio otomano, y funciona aún como sitio de culto musulmán. Es posible su visita, pero las mujeres deben tener muy bien cubierto el cuerpo y rostro.

A lo largo de la costa mediterránea, conocida como la Riviera Turca, cerca de Antalya, se encuentran los mayores asentamientos hoteleros. Como contraste, Patara, es una extensa playa desierta que en sus alrededores aloja antiguas ruinas Licias y romanas. A lo largo de la costa egea los paseos en barco a las islas aledañas son una de las opciones más populares en los viajes de pareja.

Además de las hermosas playas del Mediterráneo y del Egeo, Turquía posee otras maravillas de la naturaleza, como Pamukkale y Capadocia. La primera, de aspecto bastante irreal, es una especie de fuentes de agua escalonadas de color muy blanco, que han sido formadas por efecto de la erosión, y que les atribuyen cualidades curativas por su alto contenido mineral.

Y Cappadocia, con las chimeneas de hadas, que son unas extrañas e impresionantes formaciones en la roca con forma de conos agrupados que han sido aprovechadas por diferentes civilizaciones para construir viviendas y sitios de culto.

Efeso es una de los más importantes y más visitadas ciudades antiguas, en la cual se puede aprender cómo era la vida cuando la misma fue construida en el siglo VII antes de Cristo. La tres mayores atracciones que posee son el templo de Hadrian, la libreria de Celsus y el teatro antiguo.