Viaje de Aventura: conociendo los encantos ocultos de Yucatán

Aprovechando el espíritu aventurero que tanto mi esposa como yo estamos orgullosos de poseer, nos lanzamos a la búsqueda de lugares mágicos dentro de Yucatán, fuera de los circuitos turísticos tradicionales de Mexico. Con la ayuda de amables y predispuestos “locales” que nos orientaron en nuestro camino, pudimos dar con esos rincones poco conocidos pero cargados de belleza, misticismo y autenticidad mexicana.

Celestun, pueblo rosa de flamencos

Encantador y pintoresco pueblito pesquero, con el don de poseer una ría groseramente plagada de flamencos rosados que 12 horas al día se alimentan en sus aguas y dan la posibilidad de observarlos en un paseo en lancha que se acerca lo suficiente como para apreciar la increíble belleza de estas aves.

El paseo en lancha te lleva por el brazo del mar hasta el final. Observando en el camino cormoranes, garcetas y pelícanos, hasta alcanzar el show principal, los flamencos rosados. El espectáculo es indescriptible. Miles de estas rosadas aves de hasta metro y medio gritando al unísono y de repente remontando vuelo, manchando el cielo azul con un rosado intenso.

En celestun, al no formar parte de los circuitos tradicionales, se pueden encontrar hotelitos baratos y se puede comer un pescado fresco delicioso por unos pocos pesos. El agua de sus playas no es tan transparente como la Riviera maya, pero su tranquilidad y la naturalidad de sus pescadores regresando de un dia de pesca merecen la visita.

La ruta de los conventos, descubriendo el corazón de Yucatán

La ruta de los conventos es una muy buena forma para conocer el corazón de Yucatán, sus pueblos, ruinas mayas, conventos, iglesias, templos coloniales, atrios y cenotes.

La ruta la comenzamos por Ticul, que nos cautivó por su colorido mercado donde los nativos mayas van a vender los productos que cultivan, carne y pescado. La siguiente parada fue Mani, famoso por la quema de cientos de códices y documentos mayas por Fray Diego de Landa, quien luego arrepentido intentó reflejar lo que recordaba en su libro “Relación de las cosas de Yucatán”.

Seguimos hacia las ruinas mayas de mayapan, pequeña réplica de Chichen Itza pero mucho más difrutable por no estar plagada de turistas y por la posibilidad de poder subir a lo alto de las pirámides, lo que no ocurre en Chichen Itzá. En esta área, además de las ruinas y monasterios, hay cientos de cenotes que no vienen en las guías y sólo se llega gracias a los consejos de la gente que ahí vive, ya que tampoco hay indicaciones en la carretera.

Camino a las grutas de Tecoh, pasamos por el pueblito de Techaquillo, que gracias a que preguntamos a un lugareño por las grutas, nos comentó que en la plaza del pueblo había un cenote público donde nos podíamos pasar a refrescar.

Las grutas de Tecoh se encuentran en las afueras del pueblo con el mismo nombre y para llegar lo mejor es preguntar por ahí. Hay solo un cartel en la entrada y una caseta con su propietario. Recorrerlas te toma unas 2 hs, se atraviesan 13 cenotes de diferentes tamaños, entre galerías, cámaras y uno que otro cuerpo a tierra. Una experiencia realmente excitante, llena de adrenalina, ante la oscuridad de las cuevas y un poco de desesperación al bañarse en las interminables profundidades de los cenotes preguntándonos qué habría debajo nuestro!

Ya de regreso, recordamos que una pareja mexicana nos había recomendado mucho Homun por su impresionante cenote. Y no exageraban. Es la piscina publica del pueblo, imponente. Se accede por un túnel con escaleras empinadas y resbaladizas hasta una enorme sala de estalactitas y estalagmitas con un agujero en el techo que ilumina el agua más cristalina que habíamos visto. Recomiendo mucho esta increíble creación de la naturaleza y afortunadamente aún no explotado por el turismo masivo que tiende a quitarle a estos sitios su encanto natural.

En el camino cruzamos otros dos pueblitos, Acanceh, con una bonita iglesia colonial en la plaza y una espectacular pirámide maya con trozos esculpidos muy bien conservados. Y Eknakan, que estaba de fiesta, era el día de la corrida de toros, donde mientras algunos se distraían mirando como enlazaban al toro, otros calmaban el apetito y la sed con vaquillona guisada y cerveza en los numerosos puestos de comida, mientras la banda ensayaba para el espectáculo después de la corrida.

Cobá

Las ruinas de Cobá, terceras en importancia en Yucatan según la cantidad de visitantes, se dividen en tres emplazamientos. El primero, el grupo Cobá es el que está apenas entras, donde se conservan la mayoría de las estructuras y una pirámide muy grande. El segundo, el grupo Nohoch Mui, a 2km del anterior, el cual se puede llegar con bicis rentadas ahí mismo. Primero verán el juego de pelota y al final la famosa pirámide Nohoch mui, que con 42 mts de altura es la más alta de Yucatan y desde arriba hay una vista increíble, que hace valer la pena el esfuerzo de subir esa cantidad interminable de escalones bajo el rayo del sol!. El tercer grupo, Macanxoc esta alejado y no merece mucho la pena para ver solo 4 estelas que poco se aprecian.

En nuestra estadía en la península de Yucatán, también incluímos en nuestro recorrido las bellas playas de Tulum, Akumal, Playa del CarmenCancún e Isla Mujeres. Pero en este breve relato quería resaltar aquellos lugares que son poco visitados y muchas veces ni mencionados por las guías turísticas, y si quieren conocer la originalidad y secretos del pueblo maya y mexicano no deben faltar a su lista de destinos.

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Brenda Basile

Acerca de Brenda Basile

Viajera empedernida, ciudadana del mundo. Con formación profesional en Administración en Córdoba, Argentina, y con formación práctica en viajes alrededor del mundo. Vivió en la Patagonia Argentina y en Córdoba, en el Caribe Mexicano, y en varias ciudades europeas. Viajó en avión, en bus, en tren, a dedo y en bicicleta alrededor del globo, aprendiendo ese hermoso arte, el arte de viajar. Y ahora comparte con ustedes todo lo aprendido, en ViajesDePareja!

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