Viajes en pareja: Bolivia

Bolivia: Viajes en pareja

Bolivia es otro de los increíbles destinos de América del Sur. Multiétnico y policultural, de paisajes montañosos y desiertos de altiplano, con inmensas reservas forestales húmedas de clima tropical que permiten contemplar fauna salvaje.

Pero debo decirles que Bolivia no es un destino para cualquiera. Tú y tu pareja  deben estar preparados y dispuestos a no dormir siempre bajo las mejores comodidades, a los transportes de mala calidad, a los tratos no de lo más cordiales, ya que muchas en general son personas muy reservadas, lo que en parte es lo que les ha permitido conservar su cultura. Pero les aseguro que una vez sobrepasado esto, la experiencia realmente valdrá la pena.

Mucho más allá de los paisajes imponentes y el legado histórico de las ciudades bolivianas, lo más interesante y enriquecedor de la visita es la sensación de adentrarse en un mundo totalmente distinto, a una cultura que ha logrado permanecer intacta a través de los siglos, a la furia de la colonización.

Con sus paisajes agrestes y más de la mitad de sus habitantes descendientes de indígenas, con escasa influencia de la modernidad, le otorga un atractivo, que, si bien está alejado de las comodidades, les dejará una recompensa invaluable, que perdurará por siempre en su recuerdo.

Los destinos imperdibles de Bolivia son:

El Lago Titicaca, Copacabana y la Isla del Sol: con sus más de 200 km de largo, es el lago de alta montaña navegable más alto del mundo. Enmarcado en una impactante escenografía de cumbres nevadas cordilleranas, con una rica biodiversidad, y el azul profundo de sus aguas, atrae a viajeros de todos los continentes. Y se comprende fácilmente la razón por la cual los Incas lo consideraban sagrado y por qué, hasta el día de hoy, sus descendientes continúan venerando sus aguas con diferentes manifestaciones religiosas y folclóricas de un profundo sentir.

Salar de Uyuni: Estar parado en el depósito de sal más grande del mundo provoca experimentar la sensación de estar en otro planeta. Durante la noche la perfecta visión de las estrellas que se divisan en el horizonte, y el hecho de estar pernoctando en un hotel donde desde sus paredes hasta las lámparas están hechos de sal, aumentan el atractivo. Y en el día un recorrido por las lagunas de colores y un reconfortante baño termal a 5 mil metros de altura que subirá la temperatura corporal, mientras siguen alimentando sus ojos con una increíble vista de los volcanes como telón de fondo.

Las ciudades de La Paz, Sucre y Potosí. La dos primeras ambas capitales del país y muy diferentes entre sí. La Paz, capital administrativa y sede de gobierno, ubicada a más de 3 mil metros de altitud, ruidosa y caótica, pero muy pintoresca, con más de la mitad de sus habitantes de extracción quechua y aymara. Sucre, la otra capital donde se asienta el poder Judicial, poco tiene que ver que otras ciudades bolivianas. De arquitectura colonial, edificios impolutos, declarada Patrimonio cultural por la UNESCO. Ciudad universitaria por excelencia, por lo que aquí se encontrarán más estudiantes y profesionales y menos pobladores aborígenes. Y Potosí, a 4 mil mts. de altura, la que supo ser la ciudad más rica de Sudamérica, pero que fue saqueada brutalmente por los españoles luego de la conquista. Aún conserva algunas construcciones y callecitas llenas de historia para recorrer, y una visita guiada a las minas para conocer las condiciones de trabajo de los mineros es una buena opción.

Historias de vacaciones en Bolivia

Ver más historias de vacaciones en Bolivia